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lunes, 18 de septiembre de 2017

Frases de La senda del perdedor

Las mejores frases y fragmentos de La senda del perdedor


ricardo-carrion
Charles Bukowski (1920-1944)
288 páginas
Anagrama

¡Hola lectores!


Esta es una entrada de recopilación. Luego de leer y reseñar La senda del perdedor de Bukowski, me di cuenta que habían muchas y frases y fragmentos que no pude incluir en la reseña. Y no quería que se perdieran. Muchas veces una simple frase te puede motivar a leer un libro, así que dejo muchas de este libro para invitarlos a leerlo. 


Nota: Las últimas frases están en rojo, no porque sean especiales, sino porque blogger no me dejó cambiar el color. jaja. 

Capítulo 8


Lo mejor del dormitorio era la cama. Me gustaba estar en la cama durante horas, incluso de día, con las sábanas subidas hasta la barbilla. Allí se estaba bien, nunca ocurría nada. No había gente, nada. Pág. 35.

Capítulo 11


"Los chicos de miranda se rajaron después de aquello. No sabían cómo recuperarse. Venían de un barrio rico, no sabían lo que significaba luchar por recuperarse". Pág. 45.

Capítulo 13


-Henry, ¿Quieres a tu madre?
Yo la verdad es que no la quería, pero la vi tan triste que le dije que sí. Pág. 48.

"Esta cosa de joder estaba bien. Le daba a la gente cosas extra en que pensar". Pág. 52.

Capítulo 15


"Todo lo que necesitaba una persona era una oportunidad. Siempre había alguien controlando quién podía tener una oportunidad y quién no". Pág. 58.

Capítulo 19

"Así que eso era lo que querían: mentiras. Mentiras maravillosas. Eso es todo lo que necesitaban. La gente era tonta". Pág. 80

Capítulo 21

"Todos proveníamos de familias víctimas de la Depresión y la mayoría habíamos sido mal alimentados, aunque por una extraña paradoja habíamos crecido enormemente. La mayoría de nosotros, creo, no había recibido el menor amor por parte de su familia, y tampoco lo necesitaba de nadie". Pág. 87.


Capítulo 26

"Mi madre iba cada mañana a su mal pagado trabajo y mi padre, que no tenía trabajo, también salía cada mañana. Aunque la mayoría de los vecinos estaban sin empleo, él no quería que advirtieran que estaba parado". Pág. 109.


Capítulo 27

"Algo había ocurrido. Las toallas del baño lo sabían. La cortina de la ducha lo sabía, el espejo lo sabía, la bañera y el retrete lo sabían. Mi padre se giró y salió por la puerta. Él lo sabía. Era mi última paliza. Al menos proveniente de él". Pág. 119.


Capítulo 31

-¿Qué es lo que haces durante todo el día?
-Me quedo en la cama
-Eso es terrible
-No, es agradable. A mí me gusta. Pág. 132.

"Experimentaban con los pobres y, si funcionaba, utilizaban el tratamiento con los ricos. Y si no funcionaba, aún había un montón de pobres para experimentar con ellos". Pág. 134.


Capítulo 33

"No valía la pena confiar en ningún otro ser humano. Los hombres no se merecían esa confianza". Pág. 142.

Capítulo 35

"Y entonces vino Hemingway. ¡Qué subyugante! Sabía cómo escribir una línea. Era puro gozo. Las palabras no eran abstrusas sino cosas que hacían vibrar tu mente. Si las leías y permitías que su hechizo te embargara, podías vivir sin dolor, con esperanza, sin importarte lo que pudiera sucederte". Pág. 149. 

"Turguéniev era un tipo muy serio, pero podía hacerme reír porque el encontrar una verdad por primera vez puede ser muy divertido. Cuando la verdad de alguien es la misma que la tuya y parece que la está contando solo para ti... eso es fantástico". Pág. 150.


Capítulo 36

"Si te doy un dólar a la semana, eso significará 52 dólares por año, lo que significa que tengo que trabajar una semana más sólo para pagarte a ti. 
No respondí, pero pensé: Dios mío, si piensas de ese modo, artículo por artículo, entonces no puedes comprar nada: pan, sandía, periódicos, harina, o espuma de afeitar. No dije nada más porque cuando odias, no mendigas". Pág. 151.

Capítulo 38

"Las chicas eran un imposible fuera de mi alcance, y por eso aparentaba que no existían". Pág. 157.


Capítulo 39


"Cuando la adversidad alcanzara sus vidas posiblemente llegara demasiado tarde o fuera demasiado poderosa. Yo estaba preparado." Pág. 166. 


Capítulo 40

"Los padres de los chicos ricos solían ser más patrióticos porque tenían más que perder si el país se hundía. Los padres pobres eran bastante menos patrióticos, y a menudo solo lo profesaban porque los habían educado así o era lo que se esperaba de ellos. Subconscientemente sabían que no les iría peor si los rusos, o los alemanes, o los chinos, o los japoneses, gobernaran el país, sobre todo si tenían la piel oscura". 

Capítulo 41


El problema era que tenías que seguir escogiendo entre lo malo y lo peor. Hasta que al final no quedaba nada. A la edad de 25 la mayoría de la gente estaba acabada. Todo un maldito país repleto de gilipollas conduciendo automóviles, comiendo, pariendo niños, haciéndolo todo de la peor manera posible, como votar por el candidato presidencial que más les recordaba a ellos mismos". Pág. 172.

Yo no tenía ningún interés. No tenía interés en nada. No tenía ni idea de cómo lograría escaparme. Al menos los demás tenían algún aliciente en la vida. Parecía que comprendían algo que a mí se me escapaba... Tan sólo quería escaparme de ellos, pero no había sitio donde ir. ¿Suicidio? Jesucristo, tan solo más trabajo. Deseaba dormir cinco años, pero no me dejarían. Pág. 172.

"Todo el mundo tenía que doblegarse y encontrar un molde donde encajar. Doctor, abogado, soldado... no importaba lo que fuera. Pág. 174.

Capítulo 44


Yo era pobre e iba a continuar siéndolo. Pero tampoco deseaba especialmente tener dinero. No sabía qué es lo que quería. Sí, lo sabía, deseaba algún lugar donde esconderme, algún sitio donde no tuviera que hacer nada. El pensamiento de llegar a ser alguien no sólo no me atraía sino que me enfermaba.

"Ir a algún sitio para trabajar todos los días y después volver. Era imposible. Hacer cosas normales como ir a comidas campestres, fiestas de navidad, el 4 de Julio, el día del trabajo, el día de la madre... ¿acaso los hombres nacían para soportar esas cosas y luego morir? Prefería ser un lavaplatos, volver a mi pequeña habitación y emborracharme hasta dormirme". 

Los odié. Odié su belleza, su juventud sin problemas, y mientras los miraba danzar a través de los remansos de luz mágicamente coloreada, abrazándose entre ellos, sintiéndose tan bien, como niños inmaculados en gracia temporal, los odié porque tenían algo que yo aún desconocía, y me dije a mí mismo de nuevo: "Algún día seré tan feliz como cualquiera de vosotros, ya lo veréis." Ellos siguieron bailando y yo repetí mi promesa. Pág. 193

Capítulo 45


"... creo que la gente solo piensa en las injusticias cuando les suceden a ellos." Pág. 197.

Capítulo 47


Lo que yo quería era vivir en una cueva en el colorado con víveres y comida para tres años. Me limpiaría el culo con arena. Cualquier cosa, cualquier cosa que evitase que me ahogase en esta existencia monótona, trivial y cobarde. Pág. 209. 

"Qué tiempos tan frustrantes fueron aquellos años: tener el deseo y la necesidad de vivir pero no la habilidad". Pág. 214.

Capítulo 48


"Recordé lo que Iván había dicho en Los hermanos Karamazov. ¿Quién no desea asesinar a su padre?" Pág. 217.

Capítulo 52


"Además yo había leído por ahí que si un hombre no creía o entendía verdaderamente la causa a la cual se adhería de algún modo podía ser más convincente". Págs. 236-237.

Capítulo 53


"El beber era lo único que evitaba que un hombre se sintiera desplazado e inútil. Todo lo demás era luchar y luchar, abriéndose paso a tajos. Y nada era interesante, nada. Todo el mundo era igual, reprimiéndose y controlándose. Y yo tenía que vivir con esos mamones el resto de mis días". Pág. 245. 

"¿Era yo el único en agobiarme por un futuro sin posibilidades?" Pág. 245.

"Yo había escrito diez o doce historias cortas. Dale a un hombre una máquina de escribir y se convierte en escritor". Pág. 246.


Capítulo 58


"La vida del hombre normal y sano era tediosa, peor que la muerte. Parecía no haber alternativa posible. Y la educación también era una trampa. La poca educación a la que me había permitido acceder me había hecho más suspicaz. ¿Qué es lo que eran los doctores, abogados y científicos? Tan solo eran hombres que habían permitido que los privaran de su libertad de pensar y actuar como individuos". Pág. 275. 

"Ahí sentado bebiendo consideré la idea del suicidio, pero sentí un extraño cariño por mi cuerpo, por mi vida. A pesar de sus cicatrices y marcas, me pertenecían. Pág. 276.

"Los pobres tenían derecho a follar para abrirse camino entre sus pesadillas. Sexo y alcohol, quizás un poco de amor. Era todo lo que tenían". Pág. 276.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

domingo, 17 de septiembre de 2017

Soy nuevo en Instagram

El blog tiene Instagram



¡Hola a todos! 


Esta es un entrada informativa. Hace algunas semanas abrí un Instagram para el blog. Luego de muchos intentos fallidos debido a mi torpeza jaja, logré tener una cuenta estable y estoy en proceso de conseguir seguidores. Ahora que ya estoy seguro de que funciona y no se me cerrará, me gustaría invitar a todos a seguirme, y claro, yo los sigo de vuelta. 

Agradecería consejos sobre cómo llevar un Instagram, cualquier consejo me vendría bien, me los pueden dejar en los comentario, junto con su user para seguirlos de vuelta. 

En Instagram soy: @ricardocarrionblog

Soy novato en esa red social y estoy bastante entretenido descubriendo todas sus funciones. Me encantaría poder interactuar con ustedes por ahí. 
Eso sería todo. Muchas gracias por leerme. 


¡Saludos!
ATTE.


Ricardo Carrión
Administrador del blog 




miércoles, 13 de septiembre de 2017

Reseña Nº 180: Siddhartha

Siddhartha (1922)

ricardo-carrion
Hermann Hesse (1877 - 1962)
Debolsillo
211 páginas
Ficción especulativa

"El mundo en sí mismo, lo que existe a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos, nunca es unilateral... Nunca un hombre es totalmente santo o totalmente pecador. Nos parece que así debe ser. Porque vivimos bajo la ilusión de que el tiempo es algo real". Pág. 198.

Si hay algo que caracteriza la obra de Hesse, es la búsqueda. Descifrar el misterio de ese sendero invisible por el que transitamos. ¿Hacia dónde nos lleva? Hacia nosotros mismos, porque las respuestas están en nuestro interior. De eso trata la historia de Siddhartha, todo el libro resuma búsqueda, camino y encuentro. La estructura del libro se subyuga a eso: un camino, un recorrido, la corriente de un río.

"Durante muchos años creyó solamente en el río, y en nada más. Había observado que la voz del río le hablaba; de ella aprendió, la voz lo fue educando e instruyendo, el río era su Dios". Pág. 203.

Para indagar en estos temas metafísicos, el autor recurre a una ambientación ideal: La hindú. Utiliza la filosofía y religión India para plantear esas inquietudes de forma mucho más fluida y armónica, que si lo hiciera en un ambiente contemporáneo. Todo este mundo hindú te transporta a un lugar sin tiempo, te saca de la realidad a y te lleva a una aparente, donde el tiempo se desarrolla de forma diferente. Es en ese lugar donde nos presenta a Siddhartha que, como cualquiera de nosotros, antes de nacer, ya tiene preparado un camino, una vida prefabricada, un destino elegido por otros. Él es hijo de un Brahmán, un sacerdote hindú, su destino es seguir los pasos de su padre. Pero Siddhartha no es un hombre cualquiera, él es el mejor en todo lo que hace. Tanto así, que se hace preguntas que no cualquiera se haría. 

"¿Y dónde encontrar el Atmán? ¿Dónde moraba? ¿Dónde latía su eterno corazón? ¿Dónde si no en nuestro propio Yo, en lo más hondo, en aquel reducto indestructible que todos llevamos dentro? Mas ¿dónde, donde se hallaba este Yo, este interior, este Último? No era carne ni hueso, no era pensamiento ni conciencia, según enseñaban los más sabios. ¿Dónde, pues, se encontraba? Y para acceder hasta él, al Yo, a sí mismo, al Atmán, ¿existía acaso otro camino que valiera la pena buscar? ". Pág. 14. 

Es así como Siddhartha, declina el destino que le tenían deparado, y decide por sí mismo buscar el camino hacia su Yo interior. Para eso, hace un recorrido en donde encuentra diversos maestros, algunos empeñados en enseñar sus conocimientos, y otros, ignorándolo, los comparten con él. En su peregrinación, pasa por muchas experiencias, va mucho más allá de lo que podría aprender con simples doctrinas.

"Esto es lo que pensé y saqué en claro al escuchar tu doctrina. Y es al mismo tiempo la razón por la que seguiré mis peregrinaciones...; no para buscar otra doctrina que sea mejor, pues sé que no existe, sino para irme alejando de todas las doctrinas y de todos los maestros, y alcanzar yo solo mi objetivo o perecer". Pág. 55.

El camino de Siddhartha es de desengaño, a medida que avanza se da cuenta de lo equivocado que estaba en muchas de sus creencias, es de un constante renacer y conocimiento de sí mismo, es una reflexión progresiva, Siddhartha viaja físicamente de un lado a otro, pero también interiormente, y ese constante cambio se ve reflejado en toda la obra, cuyos puntos de inflexión, giros argumentales, se producen cuando Siddhartha sufre una gran revelación, lo que ayuda al lector no solo a comprender al personaje, sino a sí mismo y al mundo que lo rodea.

"¿No había acaso muerto de verdad, desapareciendo para renacer bajo una forma nueva?". Pág. 130.

El final del libro es precioso, no solo porque el camino de Siddhartha finalmente acaba, sino por la respuesta que encuentra. Las largas divagaciones y reflexiones finalmente llegan a una verdad que va más allá del entendimiento; se basa en el sentimiento, en la unión de todo. La metáfora del río toma una forma definitiva y lleva al lector a sentir el mundo y sus voces; es un renacer para todo aquel que haya seguido la historia con atención.

"No lo obligas, ni le pegas, ni le das ordenes, porque sabes que lo blando es más fuerte que los duro, que el agua es más poderosa que la roca y el amor puede más que la violencia". Pág. 168.

Sin duda es uno de los libros de Hesse que más recomiendo. Tiene una prosa muy ligera, es una verdadera parábola. A pesar de todos los conceptos y términos propios de la filosofía y religión Hindú, no entorpecen lo principal del mensaje, puede que algunos sientan que ese ambiente produce un poco de rechazo y confusión, pero al sumergirse en la lectura la prosa de Hesse elimina todas las asperezas, y el mensaje llega claro, sencillo y potente como la corriente de un río.
Es increíble como todo el libro apunta a la unión, al entendimiento del mundo por medio de los matices, no hay blanco y negro, bien y mal; hay perfección en cada cosa, en cada instante. Las ideas de Hesse tienen esa claridad propia del agua del río, ajenas al tiempo y a la distancia.

"El mundo no es imperfecto ni se encuentra en vías de un lento perfeccionamiento. No, es ya perfecto en cada instante: cada pecado lleva en sí la gracia, en cada niño alienta ya el anciano, todo recién nacido contiene en sí la muerte, todo moribundo, la vida eterna". Pág. 199. 

Ricardo Carrión
Administrador del blog 

lunes, 11 de septiembre de 2017

Tres libros para comenzar a leer a Julio Cortázar

¿Con qué libro comienzo a leer a Cortázar?



No existe un orden definido para leer los libros de Julio Cortázar. Podría aconsejar leer toda su obra por orden de publicación, pero sus primeros títulos no son muy amigables con el lector. Por eso prefiero recomendar tres libros, con los cuales, el lector podrá acostumbrarse al estilo del autor poco a poco y sin aburrirse. Diría que el orden en que los recomiendo, es de menor a mayor dificultad; de menor a mayor extensión. 

Cortázar siempre fue muy lúdico para escribir, es por eso que se consagró como un cuentista extraordinario. Él se sentía muy cómodo en el universo del cuento, jugaba con las fronteras y potencialidades de dicha forma narrativa. Los límites del cuento, eran para él como combustible; se apoyaba en ellos para manifestar su ingenio. 

"El cuento tiene un perímetro limitado, y no te podés salir de él, porque entonces, haces un mal cuento". Cortázar, Entrevista. 1977.

Para entender a Cortázar, las novelas hay que dejarlas de lado; dejarlas para más adelante. Lo primero es leer sus cuentos. Es la única manera de comprenderlo. Para eso, el primer libro de cuentos que recomiendo para empezar con el autor es: Historias de cronopios y de famas. 


Historia de cronopios y de famas, es un libro de cuentos que fue publicado en el año 1962. A simple vista parece un libro corto, menudo y pequeño, lo cual es sólo una ilusión, porque dentro hay más de sesenta cuentos cortos. Sí, sorprende; el mismo libro es un cuento al estilo Cortázar. 
A pesar de que en conjunto el autor hace referencia a variados temas, hay una constante; son el sarcasmo y la ironía, un humor ingenioso y de camaradería que invita al lector a sentirse bienvenido, que lo integra y lo hace cómplice de Cortázar.

Debido a la gran diversidad de cuentos, el libro se divide en cuatro partes, agrupándolos según su temática: Manual de instrucciones; Ocupaciones raras; Material plástico e Historias de cronopios y de famas.

La última parte del libro es la que le da el nombre: "Historias de cronopios y de famas"la cual a la vez se divide en dos partes: "Primera y aún incierta aparición de los cronopios, famas y esperanzas. Fase mitológica" e "Historias de cronopios y de famas".

Los famas y los cronopios, se pueden interpretar como un contraste de clases sociales o ir más allá; caos y orden. Las situaciones en que los coloca el autor no escapan de lo cotidiano ni de lo fantástico. Viven en un mundo estable y estructurado, en el cual son presentados en diferentes situaciones y actividades, como si se tratara de una historieta o un cómic, en donde el autor da por hecho de que comprendemos su mundo. Siempre desempeñan papeles de acuerdo a sus características, es así como los fama casi siempre se asocian a los negociosos y al dinero, mientras los cronopios al arte y a la contemplación.

Humor, ingenio y brevedad, son las tres características que hacen de estos cuentos ideales para que los lectores ingresen por primera vez al universo del escritor argentino. 



Cortázar siempre provoca altos y bajos en sus lectores, no todo lo que escribe encanta, parece que lo hiciese a propósito. Como si no quisiese que nos acomodáramos con él, no quiere que nos durmamos en su estilo, sino que siempre estemos despertando constantemente. Cuando habla de cronopios y manuales de instrucciones, la brevedad se vuelve una de sus mejores compañeras, lo obliga a ser ingenioso y a evitar darse vueltas innecesarias para confundir al lector. En "Final del juego" los cuentos son breves, pero son mucho más largos, no son microcuentos. Y ese efecto de pasar de una prosa fugaz a una de mayor extensión se hace sentir. Es el siguiente paso para el lector, enfrentarse a una prosa un poco más extensa; es un nivel intermedio. 

En este libro también encontraremos una amplia gama de temas y escenarios. En ellos predomina el ingenio de Cortázar para atraparnos en los universos que crea, quizá en algunos cuentos está mejor logrado que en otros, pero esa misma diferencia lo hace impredecible.
Sus historias son encasilladas dentro del realismo mágico o del surrealismo, porque la irrealidad aflora de forma natural dentro de la realidad y nada es lo que parece; es un realismo aparente. 
Crea universos dentro de otros universos, no, no los crea, siempre han estado ahí, lo que hace es mostrarnos aquello que no podemos ver, y él sí. Toma objetos comunes y nos lleva a apreciar los mundos que hay dentro de ellos, que incluso se conectan entre sí, como en "Continuidad de los parques", uno de los mejores cuentos de este libro.




En "Final del juego (1956) e "Historias de Cronopios y de famas" (1962), nos encontramos con prosas más breves e ingeniosas, en donde el lector es sorprendido constantemente por las "bruscas" rupturas de la realidad. En ellos, el número de cuentos por publicación es alto, en contraposición con "Todos los fuego el fuego" (1966), cuyo número de relatos, es apenas ocho, pero con una prosa mucho más extensa y trabajada, donde lo fantástico se mezcla con la realidad de una forma pausada, como un arrollo que fluye. Aquí el lector no debe esperar la sorpresa. El deleite está en disfrutar la narrativa fantástica, letra a letra, que se va entretejiendo como una guirnalda alrededor de la realidad. Iniciando  en "La autopista del sur" para cerrar el decorado en "El otro cielo".

Hay muchas formas de romper la realidad, sí, eso que Cortázar llamaba falso realismo, todo ese mundo regido por un sistema de leyes científicas o morales; el mundo del sentido común. Vivimos tan encasillados y normados entre esas leyes, que no nos detenemos a pensar en sus excepciones, es en esos casos, donde Cortázar vislumbra una realidad diferente, es ahí donde indaga y nos sorprende de manera sutil, porque es tan simple el cambio, una leve desviación y el cuento abandona lo mundano para volverse una obra de arte.
Un grupo de personas va entrando a Paris en sus autos por la carretera, y de pronto, se encuentran con un embotellamiento, hasta el momento nada es anormal, salvo que el tiempo de duración del embotellamiento, comienza a extenderse demasiado. Y, además, las personas no abandonan sus autos y se quedan a esperar y a vivir allí, llegando a formar una comunidad en medio de la carretera. Dos simples sucesos fuera de las reglas, y un simple viaje en auto, se convierte en "La autopista del sur", el primer cuento fantástico del libro.


Ricardo Carrión
Administrador del blog

jueves, 7 de septiembre de 2017

¿En qué orden leer los relatos del Padre Brown?

¿En qué orden leer los relatos del Padre Brown?
Gilbert Keith Chesterton



ricardo-carrion
Gilbert Keith Chesterton
Acantilado (2008)
1171 páginas

Hubo un tiempo, un tiempo angustioso, en que había acabado todos los relatos de Sherlock Holmes. Además, me había leído prácticamente todas las historias de Agatha Christie, e incluso algunas de Dorothy Sayers. Necesitaba misterios, pero no de esos modernos en que utilizaban huellas digitales y análisis forenses. No, yo quería misterios clásicos, donde solo la habilidad mental de un detective lograba resolver los asesinatos. Recurrí entonces, a un autor que disfrutaba de dichas historias: Jorge Luis Borges. Y en sus recopilaciones de los mejores cuentos policiales apareció uno que me encantó: Los tres jinetes del Apocalipsis, de Gilbert Keith Chesterton. Eso fue suficiente para mí. Borges lo recomendaba. Indagué en las publicaciones del ingenioso británico y me encontré con dos de los personajes más interesantes del autor: Horne Fisher, protagonista de "El hombre que sabía demasiado" y El padre Brown, protagonista de diversos relatos policiales. 

Fue este cura católico, de carácter apacible, sencillo y que siempre porta consigo un paraguas. El que logró curar mi ansiedad por los relatos clásicos de detectives. ¿Quién más que un cura, podía estar en los más diversos escenarios en los que podría ocurrir un crimen? Un cura no se la pasa todo el día en la iglesia, todo el mundo lo requiere para algo, lo invitan a las más extrañas reuniones sociales. Puede entrar en cualquier casa o institución por las más diversas razones. Y es así como Chesterton me devolvió al mundo de los buenos detectives. El padre Brown no es tan analítico como  Holmes, usa el arduo conocimiento que tiene sobre la naturaleza humana para resolver los enigmas. Los cuales, siempre se presentan inicialmente ocasionados por algún suceso sobrenatural o divino, para finalmente rematar en una astuta artimaña terrenal. Acompañado siempre de grandes reflexiones y paradojas, el padre Brown, se pone en el lugar del asesino y piensa como él, se imagina cómo podría matar a la persona. 
No siempre del lado de la ley, una vez que averigua un crimen, decide si es o no necesario compartirlo con la policía. 

La primera forma de leer los relatos, es buscando los libros que los recopilan. En su mayoría, los relatos del padre Brown se publicaron originalmente en diversas revistas inglesas y americanas entre los años 1910 y 1935, y posteriormente se reunieron en cinco volúmenes sucesivos:

1.- El candor del Padre Brown (1911)
2.- La sagacidad del Padre Brown (1914)
3.- La incredulidad del Padre Brown (1926)
4.- El secreto del Padre Brown (1927)
5.-El escándalo del Padre Brown (1935)


La segunda forma es buscando los relatos uno por uno, en ese caso, se necesitará seguir un orden cronológico, ya que a medida que las historias avanzan, algunos personajes se incorporarán a las andanzas del padre Brown, en la medida en que se relacionen con él, y pasarán de una simple aparición a ser recurrentes, como el famoso ladrón Flambeau. Les dejo una lista con el orden cronológico de las historias:



1-. La cruz azul
2.- El jardín secreto
3.- Unos pasos extraños
4.- Las estrellas fugaces
5.- El hombre invisible
6.- El honor de Israel Gow
7.- La forma anómala
8.- Los pecados del príncipe Saradine
9.- El martillo de Dios
10.- El ojo de Apolo
11.- El cartel de la espada rota
12.- Las tres herramientas de la muerte
13.- La ausencia del señor Glass
14.- El paraíso de los ladrones
15.- El duelo del doctor Hirsch
16.- El Hombre del pasadizo
17.- El error de la máquina
18.- La cabeza del César
19.- La peluca purpúrea
20.- Las muertes de los Pendragon
21.- El dios de los gongs
22.- La ensalada del coronel Cray
23.- El extraño crimen de John Boulnois
24.- El cuento de hadas del Padre Brown
25.- La resurrección del padre Brown
26.- La flecha del cielo
27.- El oráculo del perro
28.- El milagro del creciente de la Luna
29.- La maldición de la cruz de oro
30.- El puñal alado
31.- La perdición de los Darnaway
32.- El fantasma de Gideon Wise
33.- El secreto del padre Brown
34.- El espejo del magistrado
35.- El hombre de las dos barbas
36.- La canción del pez volador
37.- El actor y la coartada
38.- La desaparición de Baudrey
39.- El peor crimen del mundo
40.- La luna roja de Meru
41.- El dolor de Marne
42.- El secreto de Flambeau
43.- El escándalo del padre Brown
44.- El rápido
45.- El poder maléfico del libro
46.- El hombre verde
47.- La persecución del señor azul
48.- El crimen del comunista
49.- La punta de un alfiles
50.- El caso insoluble
51.- La vampiresa del pueblo
52.- El caso Donnington
53.- El padre Brown resuelve el caso Donnington
54.- La máscara de Midas

Tras la muerte de Chesterton, aparecieron todavía varios relatos El primero fue "La vampiresa del pueblo", que se publicó por primera vez en una edición privada en 1947 y que no se incluyó al final de El escándalo del padre Brown hasta 1951; a este le siguieron "El secreto del padre Brown" y "El secreto de Flambeau", que pasaron a formar parte de El secreto del padre Brown.

"El caso Donnington" se descubrió en 1981. "La máscara de Midas", que Chesterton escribió el último año de su vida, cuando ya estaba gravemente enfermo, no se descubrió hasta 1991, en forma de fotocopia del manuscrito original.

Ricardo Carrión
Administrador del blog.


viernes, 1 de septiembre de 2017

Reseña Nº 179: La senda del perdedor

La senda del perdedor

ricardo-carrion
Charles Bukowski (1920 - 1994)
Anagrama
288 Páginas


"Lo mejor del dormitorio era la cama. Me gustaba estar en la cama durante horas, incluso de día, con las sábanas subidas hasta la barbilla. Allí se estaba bien, nunca ocurría nada, no había gente, nada". Pág. 35. 


Quizo el destino que me encontrara con este libro. Me lo habían recomendado hace mucho tiempo. Sin darme grandes especificaciones me aconsejaron leer La senda del perdedor de Bukowski. Luego de leerlo y de indagar un poco en la biografía del autor, me di cuenta que es el libro ideal para empezar a leer sus novelas y cuentos. Porque el personaje principal, Henry "Hank" Chinaski, es el alter ego del autor y aparece en gran parte de su producción literaria. La senda del perdedor nos cuenta los orígenes de Chinaski, desde que era una niño hasta sus días en la universidad. Es el génesis del universo de Bukowski, el punto de partida de su literatura autobiográfica. 

Henry Chinaski, no fue un niño con suerte. De origen alemán, fue tempranamente llevado a vivir a Norteamérica, a los barrios bajos de Los Ángeles. En donde, junto a sus padres, debe enfrentar mientras crece, la gran depresión económica y la segunda guerra mundial. 

"Todos proveníamos de familias víctimas de la Depresión y la mayoría habíamos sido mal alimentados". Pág. 87.

A pesar de que su familia aparenta tener una buena situación, la economía de los Chinaski es deplorable, lo cual, no contribuye en nada a mejorar la relación entre ellos. Con un padre violento y  golpeador, y una madre que a pesar de las palizas le rinde respeto incondicional, el pequeño Henry, deberá intentar sobrevivir en un mundo donde la familia no es un apoyo, sino un enemigo más.

"No valía la pena confiar en ningún otro ser humano. Los hombres no se merecían esa confianza". Pág. 142. 

Así, soportando las palizas de su padre y la carencia de afecto, vive su infancia, adolescencia y juventud en medio de la miseria. Su relación con el mundo exterior no es mejor. Es constantemente discriminado en los distintos establecimientos educacionales; no se adapta, no le gusta la gente. Al tratar de aislarse, solo consigue atraer a otros perdedores, lo que finalmente le acarrea problemas y golpizas de sus compañeros. Además de ser un solitario, su condición de extranjero también lo margina, y una extraña y crónica enfermedad dérmica, termina por apartarlo más de los lazos humanos, aumentando su pasión por el alcohol y la violencia. 

Esta es la historia de Chinaski, la senda de un perdedor, el camino de un derrotado. Pero, a pesar de las duras pruebas que le pone la vida, sabe como levantarse y encararla, no comprende por qué, pero lo hace, se recupera y sigue adelante: hacia la nada.  

"Venían de un barrio rico, no sabían lo que significaba luchar por recuperarse". Pág. 45. 

"Cuando la adversidad alcanzara sus vidas posiblemente llegara demasiado tarde o fuera demasiado poderosa. Yo estaba preparado." Pág. 166. 

Con una prosa limpia y parca, que no se detiene en detalles, sin utilizar recursos estilísticos o adornos. Bukowski logra una narración fluida que se devora en un instante; el libro te devora a ti. Frases cortas y secas se unen para otorgarle a la historia un ritmo determinado. Cada capítulo es breve y representa una pequeña anécdota en la vida de Chinaski, son los hechos más destacados, los puntos de inflexión que convirtieron al protagonista en lo que es. Violencia, miseria, injusticia, sexualidad y alcohol se convierten en los temas que impulsan la trama a cada instante. Intercalando una narración en donde el protagonista reflexiona sobre dichos temas, y diálogos simples, logra en conjunto una tensión narrativa que atrapa al lector irremediablemente. 

La voz del narrador es desenfrenada, impetuosa, vibra con todo su ser. Su alma no es cálida, sino que arde en el frío lamento de la calle, en la decadencia de un mundo sin esperanzas. El infierno interno de Chinaski es el que lucha contra la desolación del universo. No se lamenta, odia; un odio analítico y calculador. La carencia lo enriquece y alimenta. Es un ser que no tiene recuerdos en los que ocultarse y solo le queda avanzar, sobrevivir y dar la pelea a cada instante. Pero está cansado de luchar contra un mundo que le exige encajar. Y ese cansancio causa empatía en el lector, es imposible no ponerse del lado de Chinaski, un personaje valiente que representa lo que no nos atrevemos a afrontar: No encajamos y punto. El no hará nada para insertarse en el sistema, se irá al infierno antes que perder su libertad.

"El beber era lo único que evitaba que un hombre se sintiera desplazado e inútil. Todo lo demás era luchar y luchar, abriéndose paso a tajos. Y nada era interesante, nada. Todo el mundo era igual, reprimiéndose y controlándose. Y yo tenía que vivir con esos mamones el resto de mis días". Pág. 245. 

Es una lectura muy recomendable, en donde el lenguaje soez, se mantiene en una línea que lo hace encajar perfecto con la apasionada narración de Chinaski.
Fueron pocos los momentos en que sentí monotonía, fue precisamente hacia el final cuando tiende a reiterar excesivamente hechos violentos, pero alcanza a repuntar y dejarlos pasar, para dar paso a un final simbólico, que en pocas líneas nos muestra la verdadera cara de la senda de un luchador.

"La vida del hombre normal y sano era tediosa, peor que la muerte. Parecía no haber alternativa posible. Y la educación también era una trampa. La poca educación a la que me había permitido acceder me había hecho más suspicaz. ¿Qué es lo que eran los doctores, abogados y científicos? Tan solo eran hombres que habían permitido que los privaran de su libertad de pensar y actuar como individuos". Pág. 275. 

Ricardo Carrión
Administrador del blog.


lunes, 28 de agosto de 2017

Reseña Nº 178: Tarsis

Tarsis (2014)


Armando Rosselot
Autrobórea Editores
Saga 8128
112 páginas
Ciencia ficción

"¿He muerto y tuve una vida? ¿O sólo he muerto? 


La humanidad ha conquistado el espacio, ya existen comunidades humanas en planetas tan cercanos como Marte, e incluso en sistemas como Alfa centauri. A pesar de la colonización espacial, no se  ha dejado de buscar vida inteligente, con resultados siempre negativos. 
Hasta que un día, logran el tan anhelado hallazgo. Un ente extraterrestre se pone en contacto con los humanos a través de la telepatía. El puente o nexo que los conecta, es un pequeño niño telépata llamado "Quiami". Las comunicaciones han revelado que no se trata de una inteligencia maligna ni peligrosa, pero sí muy avanzada. Su ubicación se encuentra en la galaxia de Andrómeda situada en una extraña formación denominada "nube de Tarsis". 

Esto ha devuelto a los humanos los deseos de seguir expandiéndose por el universo. Planean entonces, una misión especial para establecer un contacto definitivo, denominada: Nido-1. 
Para la Nido-1, se utilizaron los últimos avances tecnológicos para construir un crucero tipo Dossant capaz de albergar cinco tripulantes en un viaje a millones de años luz. 

El décimo gobierno Tierra-Marte, el Décimo Istmo, ha decidido enviar en la misión, al niño Quiami junto a su cuidador y protector "Zandal", quien también tiene habilidades telépatas. A ellos se les une el doctor Bernard Weist, miembro vitalicio del gobierno, y dos navegantes.
Los cinco tripulantes deberán viajar la mayor parte del tiempo en cápsulas de hibernación, para resistir las largas distancias de tiempo y espacio.
Al final de su viaje los espera una sorpresa que trascenderá más allá de los límites de lo conocido.

"Sus ojos se presentan en sus mismos ojos y así por siempre... ¿Quién seré en este baile de máscaras?".

Es a través de este viaje como el autor sumerge al lector en su magnífico relato. Es una historia con una estructura muy creativa: cíclica. Siempre se está moviendo, por lo que, al ingresar en ella, no se hace ni desde el principio ni desde el final, sino que en algún punto indefinido del fluir de los acontecimientos. Para el lector, es como entrar en el inicio, pero al pasar las páginas lentamente la narración lo arrastra y lo descoloca, obligándolo a seguir adelante, a pesar de no saber en qué punto de la historia se encuentra; lo obliga a participar activamente, a no ser un lector pasivo.

"El ahora no tiene sentido y el aquí es algo por completo descabellado".

La estructura de la novela se basa en el antiguo concepto de la "serpiente de uroboros", en donde una especie de ser parecido a una serpiente devora su propia cola, conformando un ciclo. Dicho ciclo en la novela, se entiende como un virus cargado de odio, envidia y desgracias, iniciado en la sociedad del presente y que se transmite hacia el futuro; del pasado se transmite al presente; del sistema Tierra-Marte hacia los límites del universo. Es un ciclo de autodestrucción, pero también de salvación y creación. No hay un blanco y un negro bien definido en la novela, tanto en personajes como en ideas, son siempre los matices los que prevalecen.

"El que hizo todo esto es bondadoso y quiere tanto al lobo como al cordero".

Hay una clara división en la mitad del libro, son dos historias que parecen distintas, pero son la misma. Esa división es el punto de inserción, en donde la serpiente encuentra su cola. Una manera muy creativa por parte del autor de enlazar las historias. Al ser el libro tan breve y al mismo tiempo contener dos historias en uno, los acontecimientos pasan rápidamente. Parece que faltara desarrollo, pero hacia el final, al conectar todo, incluyendo el magnífico epílogo, se siente un resultado redondo.

"La vida era bella y corta, llena de misterios y laberintos que en una sola existencia era casi imposible conocer". 

Cuando una novela es breve, el desarrollo de personajes siempre queda un poco cojo, y aquí también sucedió. Lo que domina el libro es la gran idea central y su estructura; la idea se sobrepone a los personajes. Me hubiera gustado más un equilibrio, pero para ello habría que haber agregado más páginas, y algunos efectos de la estructura se verían debilitados, es un juego de equilibrio difícil de resolver. De todas formas, la falta de profundidad en algunos personajes se puede complementar  con los libros que  extienden esta historia, ya que se trata de una saga de cuatro volúmenes: la saga 8128.

Los invito a leer a este autor chileno, que se ha lanzado con una historia bastante interesante y llena de esos misterios, interrogantes y sorpresas que son clásicos de la buena ciencia ficción.

Muchas gracias al autor por el envío del ejemplar.

Ricardo Carrión
Administrador del blog.